La historia de la fotografía argentina ofrece un vasto panorama de técnicas y formatos que son de suma relevancia para la investigación familiar y genealógica en el siglo XIX. Estos métodos no solo capturaron la imagen de los individuos, sino que también proporcionaron pistas cruciales sobre su época, estatus social y las costumbres del momento.
Las técnicas y formatos más importantes para la investigación familiar del siglo XIX son:
Daguerrotipo (1843-1865 aproximadamente):
- El “espejo con memoria”: Fue el primer proceso fotográfico y se le conoció así porque plasmaba a la persona “tal cual era”, ofreciendo una “fidelidad” y un “registro perfecto” de los rasgos, a diferencia de los retratos pictóricos que podían ser subjetivos. Esto es invaluable para tener una representación real de los antepasados.
- Positivo único: El daguerrotipo es una fotografía metálica sobre cobre bañado en plata y es un positivo único, sin negativo. Esto significa que cada pieza era original.
- Solemnidad y detalle: Las poses solían ser solemnes y las personas vestían sus mejores galas, mostrando el detalle de sus trajes y joyas, lo que da una idea de la moda de la época.
- Costo y acceso: Inicialmente era un proceso costoso, lo que lo hacía accesible principalmente a la “clase más pudiente” de la sociedad.
- Identificación y datación: Los daguerrotipistas rara vez registraban el nombre del fotografiado; esta identificación corría por cuenta de la familia, que a veces añadía etiquetas. Sin embargo, la institución más importante que los resguarda, el Museo Histórico Nacional, posee daguerrotipos valiosos con personas identificadas, como el del General San Martín o Mariquita Sánchez de Thompson. El conocimiento de su período de uso (1843-1865) ayuda a datar las fotos familiares.
- Fotografía post-mortem: Era una práctica común, especialmente durante la etapa del daguerrotipo, tomar el “último retrato” de un ser querido fallecido. No era una moda mórbida, sino una “necesidad básica emocional” para retener el rostro de quienes partían, dado que la mayoría de la población no tenía fotos de sus seres queridos en vida.
- Reproducción de obras pictóricas: Los daguerrotipistas también reproducían fotográficamente retratos pictóricos de personas ya fallecidas o existentes, ampliando así el registro visual.
Ambrotipo (1860-1870 aproximadamente):
- Soporte de vidrio: Es un proceso que utiliza un negativo subexpuesto con soporte de vidrio, que se ve como positivo al tener una capa trasera de tela o cartulina negra.
- Confusión con daguerrotipos: Los ambrotipos solían presentarse en los mismos estuches que los daguerrotipos, lo que a veces genera confusión.
- Inicio de iconografía rural: Con los ambrotipos, se inicia la iconografía rural, como demuestran las seis vistas de la Estancia Los Ingleses en Rincón del Tuyú, que capturan escenas de la vida en el campo, asados y peones.
Carte de Visite o Tarjeta de Visita (1860-1900):
- Democratización del retrato: Este formato revolucionó la fotografía al abaratarse significativamente, permitiendo que un empleado público o de tienda pudiera pagar una docena de copias, democratizando así el retrato.
- Identificación del fotógrafo: Por primera vez, los fotógrafos comenzaron a incluir la publicidad de su estudio en la cartulina del reverso. Esto es crucial para la investigación, ya que permite datar la fotografía al consultar diccionarios biográficos de fotógrafos que indican los años de actividad de cada estudio (ejemplo: el libro de Juan Gómez y Fernando San Martín).
- “Cartomanía” y álbumes: La facilidad para obtener múltiples copias llevó a un fenómeno de intercambio y colección de estas tarjetas, lo que a su vez impulsó la fabricación de álbumes fotográficos para organizarlas.
- Retoque y fotomontaje: A diferencia de los daguerrotipos, las “cartes de visite” y fotografías posteriores permitían retoques en el negativo y el positivo, así como fotomontajes para eliminar imperfecciones o crear escenas alteradas.
Port Cabinet o Portrait Cabinet (1865-1900):
- Segundo formato universal: Este formato era más grande que la “carte de visite” (10×14 cm o 10×16 cm) y ofrecía una mayor superficie para la publicidad del fotógrafo.
- Material y uso: Inicialmente eran copias a la albúmina (claras de huevo como aglutinante), y a partir de la década de 1880, se usó gelatina de plata. Se utilizaban en estudios con luz natural y sujetadores de nuca para inmovilizar a las personas, posando en escenarios decorados con mobiliario y cortinas.
Imperial (16,5 x 21,5 cm):
- Mayor tamaño y costo: Era el formato estándar de mayor tamaño y, por consiguiente, el más caro de los retratos.
En resumen, para la investigación familiar, el daguerrotipo es fundamental por su fidelidad al rostro y su temprana aparición, mientras que las cartes de visite y los port cabinet son invaluablemente útiles por la inclusión de la publicidad del fotógrafo, lo que facilita enormemente la datación y el estudio del contexto de la imagen. La evolución de estas técnicas también refleja la democratización del retrato y la documentación de las costumbres sociales a lo largo del siglo XIX. Es crucial recordar que la mayoría de estas fotografías se encuentran en casas de familia, siendo “una fuente inapreciable de documentación” que debe ser conservada, digitalizada (por ejemplo, en FamilySearch) o donada a instituciones genealógicas y museos.



