Para datar fotografías, se pueden emplear varias estrategias, incluyendo el análisis de los procesos técnicos y formatos, la identificación de los fotógrafos y sus periodos de actividad, y la observación de los detalles de la vestimenta y la indumentaria.
A continuación, se detallan las formas de datar fotografías según la información proporcionada:
Procesos técnicos y formatos fotográficos:
- Daguerrotipo (1843-1865): Este fue el primer proceso fotográfico en Argentina y el Río de la Plata, introducido en Buenos Aires en 1843. Se entregaba en estuches y era un positivo único sobre cobre bañado en plata. No hay fotografías de argentinos anteriores a 1843, a menos que hayan viajado a Europa. Se les llamó “el espejo con memoria” por su gran fidelidad, y no permitían retoques, solo iluminación o coloreado de ciertos elementos.
- Ambrotipo (c. 1860-1870): Convivió brevemente con el daguerrotipo. Es un negativo subexpuesto sobre vidrio que se ve como positivo gracias a una capa oscura detrás, y duró poco tiempo.
- “Carte de Visite” (Tarjeta de Visita) (1860-1900): Este formato se volvió muy popular a partir de 1860 y duró hasta 1900, aunque los procesos técnicos cambiaron de albúmina a gelatina de plata, el tamaño (6×9 cm) se mantuvo. Era mucho más económica que el daguerrotipo, permitiendo a las personas obtener una docena de copias para distribuir entre familiares y amigos, lo que generó una “cartomanía”.
- “Port Cabinet” (Portrait Cabinet) (1865-1900): Se inició en la década de 1860, medía entre 10×14 cm y 10×16 cm, y tenía la cartulina más gruesa y rostros más grandes. Inicialmente eran copias a la albúmina, pero a partir de 1880 comenzaron a ser copias a la gelatina de plata. También decayó hacia 1900.
- Imperial (Década de 1860 en adelante): Era un formato de mayor tamaño estándar (16.5×21.5 cm) y, por lo tanto, el más caro de los retratos.
Publicidad y firma del fotógrafo:
- A partir de la década de 1860, los fotógrafos comenzaron a incluir su publicidad en las fotografías.
- Los daguerrotipistas y fotógrafos solían poner sus avisos comerciales en los diarios de la época.
- Solo el 10% de los daguerrotipos están firmados por sus autores, el 90% restante no indica quién los hizo.
- Existen recursos como el diccionario biográfico de fotógrafos (por ejemplo, el libro de Juan Gómez y Fernando San Martín, “Historia de la fotografía argentina 1840-1940”) que permiten buscar el nombre de un fotógrafo y conocer su periodo de actividad en una localidad específica, lo que ayuda a acotar la fecha de la foto.
Vestimenta y moda:
- Los cambios sociales a través de la vestimenta y las costumbres en el siglo XIX y XX son un lenguaje fabuloso para la datación. Por ejemplo, las mujeres con sombreros tipo casco de guerra se fechan en las décadas de 1920 y 1930.
- Se menciona la moda de las “novias de negro” entre fines del siglo XIX y principios del XX (aproximadamente 1880-1910), que usaban un vestido negro con un tul blanco como símbolo de pureza, reutilizable para otras circunstancias.
- Para consultas sobre vestimenta, se recomienda el Museo del Traje.
Otros detalles y observaciones:
- Retratos solemnes: Las primeras fotografías de antepasados argentinos eran muy solemnes, sin sonrisas ni bromas, ya que los tiempos de exposición eran prolongados (menos de un minuto, pero requería inmovilidad absoluta) y se usaban sujetadores de nuca para mantener a los clientes quietos.
- Fotomontajes y retoques: Si bien los daguerrotipos no podían retocarse (solo iluminarse o colorearse), en la fotografía posterior sí existían retoques tanto en el negativo como en los positivos, incluyendo fotomontajes o la eliminación de arrugas y otras imperfecciones. Se menciona un ejemplo de un fotomontaje de una pareja que se divorció, y otros ejemplos donde se agregaban o quitaban personas de las fotos.
- Fotografía post-mortem: La práctica de fotografiar a los difuntos (especialmente “angelitos” o seres queridos fallecidos) era común como una “necesidad básica emocional” para retener su rostro, especialmente antes de que la fotografía fuera tan accesible. Esta práctica, que inicialmente podía realizarse a domicilio o en estudios, se abolió en Buenos Aires debido a la fiebre amarilla de 1871.
En resumen, la datación de fotografías históricas se basa en una combinación de conocimientos sobre la evolución de los procesos y formatos fotográficos, la investigación de la historia de los fotógrafos y sus estudios, y el análisis de los elementos visuales presentes en la imagen.



