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Genealogía y Fotografía Antigua – Influencia en la Comprensión Genealógica (Fragmento de la Conferencia de Abel Alexander – 2025-05-31)

Genealogía y Fotografía Antigua – Influencia en la Comprensión Genealógica (Fragmento de la Conferencia de Abel Alexander – 2025-05-31)

Contenidos del Artículo

La historia de la fotografía argentina ha tenido una influencia significativa en la comprensión genealógica y social, sirviendo como un registro visual inestimable de individuos, familias y las costumbres de la época.

Influencia en la Comprensión Genealógica:

  • Legado Familiar y Testimonio Personal: La fotografía permite a los seres humanos dar testimonio de su existencia, especialmente de sus rostros, que son “absolutamente propios e irrepetibles”. Esto se ve ejemplificado en la pasión de Abel Alexander por la fotografía antigua, la cual se despertó al descubrir que su tatarabuelo, Adolfo Alexander, fue un pionero universal de la fotografía. Su familia, sin embargo, no había dejado testimonios sobre su vida y obra hasta la quinta generación.
  • Registros Precisos de Rostros: El daguerrotipo, el primer proceso fotográfico, se conoció como “el espejo con memoria” porque plasmaba a la persona “tal cual era”. A diferencia de los retratos pictóricos que podían ser subjetivos o “mejorar” los rasgos del cliente por vanidad, la fotografía ofrecía una “fidelidad” y un “registro perfecto” de las personas. Esto es crucial para la genealogía, ya que proporciona imágenes reales de los antepasados.
  • Acta de Nacimiento de la Iconografía Fotográfica Argentina: La fotografía argentina en retratos tiene su “acta de nacimiento” en 1843, con los primeros daguerrotipistas como Gregorio Ibarra y John Elliot en Buenos Aires, quienes ofrecían retratos a los porteños. Antes de esta fecha, no existen fotografías de argentinos, a menos que hubieran viajado a Europa.
  • Identificación y Datación de Antepasados:
    • Aunque los daguerrotipistas no solían registrar el nombre de la persona fotografiada, las familias a veces añadían etiquetas. Los daguerrotipos más valiosos son aquellos en el Museo Histórico Nacional donde las personas están identificadas, como el del General San Martín o Mariquita Sánchez de Thompson.
    • La aparición de los formatos de “carte de visite” (1860-1900) y “port cabinet” (1865-1900) revolucionó la identificación, ya que los fotógrafos comenzaron a incluir su publicidad en la cartulina. Esto, junto con el conocimiento de los años en que actuaron los fotógrafos (por ejemplo, a través de diccionarios biográficos como el de Juan Gómez y Fernando San Martín), permite acotar la fecha de una fotografía familiar.
    • Los diferentes procesos técnicos y formatos también ayudan a datar las fotografías.
  • Práctica de la Fotografía Post-Mortem: En los inicios de la fotografía, especialmente durante la etapa del daguerrotipo (1840-1860), era común que las familias acudieran a los estudios para tomar el “último retrato” de un ser querido fallecido. Esto no era una moda mórbida, sino una “necesidad básica emocional” de retener el rostro de quienes se iban, dado que la mayoría de la población no tenía fotos de sus seres queridos en vida, especialmente en casos de alta mortalidad infantil. Los fotógrafos, como Adolfo Alexander en la década de 1860, incluso iban a domicilio a retratar enfermos y muertos, aunque esta práctica fue abolida después de la fiebre amarilla de 1871.
  • Preservación del Patrimonio Familiar: La gran mayoría de las fotografías antiguas se encuentran en casas de familia, no en museos o archivos, y suelen ser resguardadas por las mujeres. Se recomienda encarecidamente no destruirlas, sino donarlas a instituciones genealógicas o museos para estudio de futuras generaciones, o digitalizarlas en plataformas como FamilySearch.
  • Alianza entre Genealogistas e Investigadores de la Fotografía: Los congresos de historia de la fotografía han visto la participación de genealogistas interesados en el tema, presentando ponencias y colaborando en la investigación.

Influencia en la Comprensión Social:

  • Democratización del Retrato: Antes de la fotografía, solo la clase más pudiente podía pagar retratos pictóricos. Con el daguerrotipo, y especialmente con la “carte de visite” a partir de 1860, el retrato se abarató significativamente, haciendo que por primera vez un empleado público o de tienda pudiera permitirse una docena de copias. Esto llevó a una multiplicación de estudios fotográficos, especialmente en Buenos Aires, que se convirtió en la principal “plaza comercial” de la fotografía.
  • Cartomanía y Álbumes Fotográficos: La facilidad de obtener múltiples copias de retratos (una docena) llevó a un fenómeno de “cartomanía” donde la gente distribuía sus fotos entre familiares y amigos. Esto, a su vez, dio origen a la fabricación de álbumes fotográficos, muy bonitos y lujosos, donde las personas podían organizar sus colecciones de fotos.
  • Documentación de Costumbres y Moda: Las fotografías del siglo XIX y principios del XX documentan los cambios sociales a través de la vestimenta y las costumbres. Por ejemplo, la moda de las “novias de negro” entre 1880 y 1910, donde las mujeres de clase media se casaban con vestidos negros y un tul blanco, para poder reutilizar el vestido en otras circunstancias.
  • Registro de la Vida Urbana y Rural:
    • La fotografía se utilizó para documentar vistas urbanas y rurales. Pioneros como Benito Panunzi y la Casa Christiano Junior fueron importantes en este campo.
    • Un caso único es La Plata, la primera ciudad del mundo en ser documentada fotográficamente desde su fundación en 1884 por Bradley, quien capturó su construcción desde la “piedra fundamental hasta la ciudad funcionando”.
    • La iconografía rural comenzó con ambrotipos de estancias, como las seis vistas de la Estancia Los Ingleses en Rincón del Tuyú (la primera estancia documentada fotográficamente), mostrando escenas de asados y vida de peones y señores. Los registros de la vida rural se hicieron más comunes a partir de la década de 1870.
  • Fotografía de Guerra: La Guerra del Paraguay fue documentada por reporteros de guerra como la casa Bate & Cía., mostrando campos de batalla, trincheras, prisioneros y cadáveres. Paralelamente, los estudios fotográficos en ciudades como Río de Janeiro, Buenos Aires o Rosario, retrataban a oficiales y soldados antes de ir al frente, a pedido de sus familias, como un legado en caso de no regresar con vida.
  • Retoque Fotográfico y Montajes: A diferencia de los daguerrotipos, las fotografías posteriores permitían retoques tanto en el negativo como en el positivo, incluyendo el “fotomontaje”. Esto podía implicar eliminar arrugas, mejorar la apariencia, o crear escenas que no ocurrieron en la realidad, como juntar personas que no posaron juntas o quitar a alguien de una foto (“venganzas fotográficas”).
  • Reconocimiento de la Historia de la Fotografía Argentina: Inicialmente, la historia de la fotografía mundial se centró en Europa y Estados Unidos. La recuperación de la historia de la fotografía argentina comenzó de manera curiosa, por un médico, Dr. Julio Felipe Riobó, quien al investigar su árbol genealógico descubrió y se apasionó por los daguerrotipos, convirtiéndose en el primer coleccionista e investigador de daguerrotipos del país en la década de 1940. A pesar de su trabajo pionero, no tuvo seguidores inmediatos. Sin embargo, a partir de la década de 1980, se inició un movimiento para recuperar esta historia, con la creación de centros de investigación y la publicación de los primeros libros sobre el tema. Esto llevó al reconocimiento de los fotógrafos como “documentalistas históricos de la sociedad”.
  • Crecimiento y Diversificación del Campo: La creación de congresos anuales de historia de la fotografía, que promueven la investigación local y biográfica de fotógrafos, ha generado cientos de trabajos de investigación, pasando de unos pocos escritos a más de 500 trabajos solo del periodo 1840-1940. Además, han surgido publicaciones especializadas sobre temas como cámaras fotográficas argentinas, mujeres fotógrafas, fotografía bélica o médica. Este crecimiento ha llevado a que la historia de la fotografía sea reconocida como una disciplina auxiliar de la historia nacional por academias como la Academia Nacional de Bellas Artes y la Academia Nacional de la Historia. Como se menciona, “una imagen vale más que mil palabras”.

En resumen, la fotografía ha enriquecido la comprensión genealógica al proporcionar un registro visual fiel de los antepasados y herramientas para su datación, y ha influido en la comprensión social al documentar la evolución de costumbres, moda, vida urbana y rural, y eventos históricos, además de democratizar el retrato y ser reconocida como una disciplina auxiliar fundamental para la historia nacional.

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